La creatividad mal entendida
Muchas veces se piensa que el “creativo” está para encontrar alternativas ingeniosas y originales para esquivar los problemas que se presentan. Pero el verdadero trabajo es solucionar el problema de raíz, y eso rara vez implica lograr alternativas locas y originales. Es más bien un trabajo de sensatez y sentido común.
Ejemplo:
El cliente quiere mostrar una enorme foto de su local en la portada. La foto es fea, el frente del local es feo y arruina todo el diseño. Entonces ¿Cómo hacemos para que quede bien? ¿Photoshop? ¿Llamar un fotógrafo para lograr mejores tomas?.
La solución más práctica sería hablar con el cliente y explicarle que lo que pide no es conveniente.
Ese es el trabajo fundamental del diseñador. No estamos para “encontrarle la vuelta” a las cosas. Y rara vez se valora porque nosotros no lo hacemos valorar. Simplemente asumimos el rol de embellecedores y cobramos por eso, que es para lo que nos prepararon cuando estudiamos.
